Bajo el lema «Incondicional», la comunidad educativa conmemora siglo y medio de presencia en la ciudad con una serie de actos que ponen en valor sus raíces y su futuro como parte de la Fundación Educativa.

El colegio Nuestra Señora de la Consolación de Benicarló se encuentra inmerso en una celebración histórica: su 150 aniversario. Desde que las Hermanas de la Consolación, guiadas por Santa María Rosa Molas, llegaron a Benicarló el 1 de febrero de 1876, el centro ha sido un referente. Generaciones de alumnos han pasado por sus aulas, donde han adquirido una cultura, una preparación para la vida y el sentido cristiano de la existencia.

Este hito coincide, además, con el importante paso del colegio a formar parte de la Consolación Fundación Educativa, renovando su compromiso con la misión evangelizadora.

El programa de actos comenzó a tomar forma visible el pasado mes de octubre con la inauguración de un mural conmemorativo realizado por el artista local y exalumno Miguel Pruñonosa. Esta obra artística, situada en el gimnasio del centro, sirve como testimonio visual de estos 150 años de trayectoria, reflejando los valores transmitidos en este centro desde su fundación hasta su actualidad.

El pasado 20 de enero, el Equipo Directivo junto al AMPA realizaron una rueda de prensa oficial para desglosar el calendario de eventos organizados para esta efeméride. Durante el encuentro con los medios, se destacó que este aniversario no es solo una mirada al pasado, sino una oportunidad para fortalecer la identidad del centro. Se subrayó el deseo de que toda la comunidad educativa — familias, alumnos, antiguos alumnos, personal docente y no docente — se sienta partícipe de esta «semilla que sigue siendo joven» tras siglo y medio de vida.

Uno de los momentos más emotivos de la celebración tuvo lugar el 2 de febrero, coincidiendo con la festividad de la Candelaria y el Día de la Vida Consagrada. El colegio celebró una Eucaristía solemne presidida por el Obispo Sergi Gordo en unión con las tres parroquias de Benicarló.

Esta celebración litúrgica no sólo sirvió para dar gracias por los 150 años de historia educativa, sino también para honrar la vocación de las Hermanas de la Consolación y reafirmar los lazos de la institución con la comunidad local.

Con estos eventos, el colegio Nuestra Señora de la Consolación reafirma su misión de educar desde el corazón, mirando al futuro con la misma ilusión con la que las primeras hermanas llegaron a Benicarló hace ya 150 años.