En la formación de la Escuela de Familias Consolación Fundación Educativa, celebrada el pasado 14 de enero bajo el lema «#StopBullying», el experto analizó el papel crucial de las familias y los centros educativos en la lucha contra el maltrato.
El acoso escolar no es un fenómeno nuevo, pero su visibilidad y las estrategias para combatirlo han evolucionado. Bajo esta premisa, Juanjo Fernández Sola protagonizó un encuentro en la «Escuela de Familias de Primaria y ESO», donde ofreció herramientas prácticas y reflexiones profundas para padres y educadores. Con el firme mensaje de que «siempre ha habido acoso, pero ahora se ha visibilizado más», Sola insistió en que el primer paso es dejar de minimizar el problema.

Durante la sesión, Sola subrayó que «hay 4C que ayudan a prevenir el acoso: Comunicación, Confianza, Conocimiento y Coherencia como adultos».
El experto fue tajante al desmontar mitos peligrosos que aún persisten en la sociedad. «El acoso no son bromas ni cosa de críos», afirmó, añadiendo que «el maltrato no es solo cosa de chicos» y que este fenómeno no entiende de estratos, ya que «hay acoso en todos los niveles y espacios sociales».
El papel fundamental de la familia
Para Fernández Sola, la prevención empieza en el hogar a través de la conexión emocional. Según el experto, «cuanto más conozcamos a nuestros hijos más fácil será identificar cuándo algo no va bien». En este sentido, instó a los padres a reforzar la autoestima de los menores y a fomentar una «comunicación cotidiana» para que, llegado el momento, los hijos se sientan seguros compartiendo situaciones difíciles.
Además, hizo un llamamiento a la colaboración estrecha con las instituciones. «Hablad siempre con la escuela e id de la mano», recomendó, enfatizando la importancia de mantener una «comunicación con el profesorado desde el primer momento».
¿Cómo actuar ante una agresión?
La ponencia también ofreció pautas directas para las víctimas y los observadores. Para quien sufre la agresión, la clave es la rapidez y la firmeza. «Cuando la persona agredida comunica su malestar, tan rápido como sea posible, el acosador tiene menos posibilidades de triunfo». Se aconsejó a los menores tomar nota de lo sucedido, pedir ayuda y responder con una mezcla de indiferencia y firmeza.
Por otro lado, Sola apeló a la responsabilidad del entorno para acabar con la impunidad. «Hay que dar testimonio, romper la ley del silencio. No es ser chivato sino luchar contra la injusticia», aseguró.
Contra la normalización de la violencia
Finalmente, el encuentro concluyó con una reflexión sobre la coherencia de los adultos y el impacto de los contenidos que consumimos. Sola pidió no normalizar la violencia ni en el deporte ni en las pantallas, y actuar como referentes positivos. «Cultivemos la amabilidad, que es la embajadora del respeto», sentenció como cierre a una jornada dedicada a construir entornos más seguros y humanos.